El sábado recién pasado, como muchas de las más de 4 mil personas, fuimos a "vivir el Mapocho" nuestro otrora olvidado río, al que la ciudad y las autopistas le dieron la espalda. Hoy comenzamos un proceso de reconciliación con sus aguas y sus riberas, gracias a la tremenda iniciativa para hacerlo parque inundable.
Aquí describimos nuestra experiencia.


